Roma
Roma es una de las ciudades preferidas de los enamorados, pero no sólo ellos pueden disfrutar de todo el atractivo que ofrece esta urbe romana. Ésta fue nuestra primera entrada en el Blog y la teníamos adormilada esperando su momento para aparecer en escena. Quién no ha querido perderse unos días en el pasado o sumergirse entre las grandes obras de arte arquitectónicas, religiosas, pictóricas… todo puedes encontrarlo en Roma.
Si llegáis de noche no hay mejor inicio que pasear por el barrio del Trastevere y encontrarse con la iluminada Fontana de Trevi. Esta fuente está situada en el cruce de tres calles (tre vie), y marca el punto final del Aqua Virgo (un antiguo acueducto). Se dio a conocer gracias a su aparición en la película “Dolce vita” y hay una tradición que no debe olvidarse: arrojar una moneda para poder volver a Roma.
Podemos agrupar en dos las visitas a la ciudad. Por un lado todo lo relacionado con sus iglesias, sus plazas y sus fuentes. Por otro, la antigua roma del César. Unos meses antes de viajar a Roma había leído la novela de Dan Brown: Ángeles y Demonios, se basa en el retorno de una secta, los Iluminati, la trama discurre por los rincones del Vaticano y algunas de sus Iglesias. Es una manera distina e interesante de descubrir la ciudad siguiendo la obra de Gian Lorenzo Bernini.
La primera estación El Vaticano, situado en la Ciudad del Vaticano estado independiente gobernado por el Papa. Comprende la Basílica y la Plaza de San Pedro, los Palacios Vaticanos con sus museos y jardines y el Palacio de Castel Gandolfo como puntos más interesantes. La Basílica de San Pedro es el primer templo de la Cristiandad. Desde la fachada exterior diseñada por Bernini hasta la cúpula obra de Miguel Ángel dejan al espectador agnóstico impresionado. El altar Pontificio está protegido por 4 columnas salomónicas de bronce, el cuál se ovtubo de la fundición de los bronces situados en el pronaos del Panteón. En la nave, totalmente acristalada para su protección, se encuentra la Piedad de Miguel Ángel. A la cúpula se llega después de una penitencia de 330 peldaños, pero con la recompensa de una vista panorámica (la foto) de toda Roma. En la cripta descansan las tumbas de los distintos Papas y al salir la guardia Suiza os espera con sus vestidos característicos naranja y azul. En la Plaza de San Pedro, todos los domingos, haga sol o llueva, esperan los fieles la aparición del pontífice. Tiene forma elipsoidal, en el centro se encuentra el Obelisco Vaticano, traído por Calígula de Alejandría, y en su punta hay un fragmento de la Vera Cruz. A través de uno de los laterales de la plaza se accede a los Museos del Vaticano. Entre sus tesoros artísticos destaca la “Capilla Sixtina” y en ella la obra del Juicio Universal. Si continuáis por la avenida de la Conziliazione llegáis al Castel San Angelo, en él encontramos la estatua del arcángel San Miguel envainado la espada en la parte más alta del edificio. A través del Ponte de Sant’Angelo se puede llegar al otro lado del Tiber. En sus orígenes fue un mausoleo construido por Adriano, pero posteriormente se transformó en una fortificación con función defensiva y carcelaria. Desde allí puedes ascenderse bordeando el río hacía la Piazza del Popolo, adornada con el Obelisco Flaminio el segundo más antiguo, levantado en Egipto y traído por Augusto a Roma. Cerrando la plaza por el norte encontramos la Porta del Popolo y la Iglesia del Popolo. Luego podéis descender por la Via Due Macelli, para encontrar las Scalinata della Trinità dei Monti que dan a la de la Piazza di Spagna, a sus pies en forma de barca semihundida fluye el agua de la Fuente de la Barcaccia. En la Piazza de Navona, construida sobre un anfiteatro de Nerón y cuyos restos pueden verse en los subterráneos de la Iglesia de Sant’Agnese in Agone, se hizan tres fuentes y un obelisco en el centro. La principal es la Fontana dei Fiumi, sostiene las cuatro personificaciones de los grandes ríos (Nilo, Ganges, Danubio, Río de la Plata), en la base se apoya otro obelisco procedente del Circo de Majencio. Las dos fuentes menores son la Fontana de Moro y la Fontana de Neptuno.
Santa María de Cosmedín, se encuentra en los límites del foro Romano, lo más destacado y conocido por todos es la Boca de la Verdad, es un gran disco de mármol que representa una divinidad fluvial. Según la tradición muerde la mano de los mentirosos y cuenta la leyenda que se utilizaba para probar la virtud de las mujeres casadas.
Santa María della Vittoria, es una iglesia pequeña que debe su fama sobre todo al Éxtasis de Santa Teresa de Bernini, un ángel se dispone a herir el corazón de Sant Teresa con una luz dorada. Cerca se abre la Piazza Barberini uno de los cruzes con mayor tráfico de la ciudad donde Bernini situó la Fontana del Tritone.
La ciudad histórica puede iniciarse en el Coliseum, pero esto será en el siguiente capítulo.
